Jimena Roquero » Blog

London, chapter two: Guillermo

Doce años son casi una generación. Durante mucho tiempo mi hermano Guille me vio casi como a una extraña que aparecía por casa algún que otro domingo para comer, hablar sin parar y desaparecer por donde había llegado. Nuestras vidas no sólo son distintas por la diferencia de edad: yo nací con la tele en blanco y negro y él no recuerda la vida sin internet; tenemos los mismos padres pero los míos tenían veintitantos y los suyos casi cuarenta. Nos gustan cosas diferentes y a menudo nos miramos sin tener muy claro qué es lo que nos une. Sin embargo, la sangre es un vínculo muy potente que consigue que dos personas cuyas vidas probablemente no se habrían cruzado en otra circunstancia, se quieran y se importen a niveles difíciles de explicar.

A principios de este año, acompañé a mi hermano en sus primeros días en Londres, donde se quedará una temporada para aprender inglés. Con un mapa de la ciudad, un nudo en la garganta pero una determinación desconocida, allí se quedó y allí  lleva tres meses, desenvolviéndose sin ningún problema -¡en inglés!- y, por lo que sé, pasándoselo bastante, bastante bien.

Twelve years make almost a generation. For a long time, my brother Guille would see me like some stranger who would show up once every few Sundays to have lunch with my parents, talk non-stop and disappeared until the next time. Our lives have been different not only due to the great age difference: I was born with black and white tv and he can’t remember life without internet; we have the same parents but mine were in their twenties and his were almost forty, which makes a significant difference. We don’t like the same things and sometimes we look at each other wondering how we were related. However, blood is a very strong tie that makes two people, whose paths would have never crossed in another circumstance, love and care each other in a hard-to-explain level.

In the beginning of the year, I joined my brother on his first days in London, where he is staying for a while to learn English. I left him there with a map of the city, butterflies in the stomach and an unknown determination, and there he is, after three months, managing his life without complains -in English!!- and as far as I know, having a pretty, pretty good time…

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Ana Valenciano - 18/04/2011 - 8:28 PM

Las fotos me gustan mucho.Los protagonistas me encantan. No soy neutral, claro.
El texto, como suele ser, con las palabras justas para que los próximos se emocionen y los extraños se aproximen.

ANITAH - 18/05/2011 - 8:28 PM

precioso! las fotos, la historia y como lo transmites.